La educación del fracaso
Es seguro que muchos de nosotros hayamos sentido lo siguiente en algún momento:
- Sensación de mareo
- Sequedad de boca
- Sudores en los pies, manos, axilas…
- Sensación de temblor
- Taquicardia
- Sensación de ahogo o muerte cercana
Son los llamados Ataques de ansiedad, situaciones en extremo desagradables, y alimentadas por el hecho de que la práctica totalidad de las personas desconocen estos síntomas hasta que los sufren, lo que aumenta el miedo. Nos enseñamos antes a analizar morfológica y sintácticamente el lenguaje, a resolver complejas ecuaciones o hablar numerosos idiomas que a aprender acerca de estados tan comunes como la depresión.
En una sociedad adicta al éxito, donde los suicidios, a pesar de aumentar año tras año, no ocupan siquiera las noticias por el miedo al contagio, y especialmente en los países mediterráneos, en los que evitamos a toda costa la soledad, nos conduce a que nosotros mismos seamos nuestros peores conocidos.
Debemos reformar la educación, y perder la perspectiva de que criamos seres humanos desde niños para ser como el hombre perfecto de Leonardo Da Vinci o directores de empresa. Nada más lejos de ello. Somos la mayor parte del tiempo miserables, perdedores, tarados…y envejecemos solos. Tenemos que aprender del fracaso.

Una reflexion a tener en cuenta
Saludos